IN FERNEM LAND

Mae West canta Saint-Saëns (ho sento)


Mae West Dalila a Goin' to Town (1935)

Mae West Dalila a Goin' to Town (1935)

Espero que no m’ho tingueu gaire en compte, però avui us vull portar allò que ara en diríem una “frikada”, que res té a veure amb el fricandó, que de ben segur l’amic Assur ens podria ensenyar a cuinar.

Mae West, una “actriu”, una sex symbol, que més aviat tinc prohibida pel meu metge de capçalera, va interpretar a l’any 1935 una pel·lícula, que segurament no es situarà mai en el rànquing de les pel·lícules més valorades de la història del cinema, però que sense cap mena de dubte, té una “exòtica perla” que m’atreveixo fer-vos veure i escoltar. La d’escoltar a la “vamp” dels anys 30, cantant o al menys intentant-ho, la Dalila de l’òpera de Camille Saint-Saëns.

A part de la gestualitat “camioneril”, pretesament sexy, la veu, el que és diu la veu, no s’adequava gens al que estem acostumats a escoltar en les Daliles, fins i tot les menys lluïdes. Més aviat, el timbre de la Mae West s’assemble a un grill amb angines.

Com us podeu imaginar, com canta és el de menys, tot i que no deixa de ser una curiositat pròpia d’aquest dissabtes d’estiu, encetades la setmana passada amb el People de la Horne.

La West no s’estava de res i es va fer acompanyar per un Samson de veritat, un tenor armeni nascut a Bulgària i que va debutar al MET l’any 1923. El nom Armand Tokatyan. No sembla la veu pel Samson, però no hi ha cap dubte que es tracta d’un tenor d’òpera de veritat. Un líric.

Mirant el repartiment complert al enllaç del IMDB que us he deixat més endavant, veureu que el rol de tenor hi figura un altre nom, un tal Vladimar Bykoff, que és un actor que posa el cos a la veu del tenor de veritat. Com és això?, no ho sé pas. Potser Tokatyan no volia desprestigiar la seva carrera amb una escena tant hilarant com la que veureu o potser el seu físic (a jutjar per la fotografia que us deixo) no s’adequava gaire al forçut heroi hebreu. El cas és que aquest senyor, que també va intervenir en l’escena de La Bohème de Interrupted Melody (1955) o a Woman Against Woman (1946), no acompanya a la West.

La suma d’ambos estils (l’operístic i el revisteril) i la interpretació de l’actriu, burlant-se de ella mateixa, fa un combinat odiosament entranyable.

La pel·lícula, per a tot aquells que a partir d’ara us hagi entrat la felera de tenir-la, s’anomena Goin’ to Tow i la va dirigir Alexander Hall.

La foto de Tokatyan, prové dels arxius del MET i correspon a l’estrena de La Rondine de Puccini al teatre novaiorqués l’any 1924, on Tokatyan va cantar el Prunier, sent la parella protagonista Lucrezia Bori com a Magda i Beniamino Gigli com a Ruggero.

Armand Tokatyan, Prunier a La Rondine (MET)

Armand Tokatyan, Prunier a La Rondine (MET)

Bé amics, no us faig esperar més. L’escena dura més que el duet, que està lògicament abreujat, però així podreu gaudir de la Mae West, amb el seu peculiar caminar a cops d’espatlles, amb una ma sempre a la cintura i aquelles frases lapidàries que la caracteritzaven. La suma de totes aquestes estranyes virtuts sembla que excitava al personal. Jo continuo sense trobar-li la gràcia.

Au doncs

Demà espero que torneu al blog i que no m’ho tingueu gaire en compte, són coses dels dissabtes d’estiu.

12 comments

  1. Roberto

    De lo mejor y más hilarante que he visto últimamente. ¡No me diréis que Mae West no tenía “pebrots”! No he visto la película, pero teniendo el guión escrito por ella misma, supongo que el conjunto será delirante. Seguro que Colbran la ha visto y tiene copia, así que a ver que dice cuando haga su comentario.

    M'agrada

  2. maria teresa

    JAJAJAJAJAJAJA!!!!! Es fantàstic!!!! mira m’ha fet riure i aixó que aviu tinc un dia no gaire bo…Quin vestit!!!! Quin…..TOT, vaja, no te desperdici, gràcies!!!

    M'agrada

  3. colbran

    Aunque visto y oído con los antecedentes que hoy tenemos y el criterio y el rigor que nos han facilitado, esta actuación nos parezca grotesca, Mae West pretendía cantar este fragmento de “Samson et Dalila” en serio, aunque sin dejar de lado el tono burlón que acompañó toda su carrera. El personaje de Dalila le parecía fascinante y llegó a manifestar, a raíz del estreno de “Goin´ to town”: “Tengo un gran respecto por esa tía (sic), pues es una dama-barbera que hizo fortuna”.

    Sí, Roberto, tengo esta película, pero no la he revisado aún. De cuando la ví en TVE hace muchos años recuerdo que se trata de una cantante del Oeste de pocos recursos que circunstancialmente hereda de un futuro marido que se le muere y su fortuna le permite relacionarse con gente de clase alta que la desprecia constantemente, pasando de uno a otro por 7 amantes y consiguiendo algo de prestigio cuando decide patrocinarse unas actuaciones en la ópera. Al final se queda con Paul Cavanagh (actor de carácter muy conocido en los años 30 y 40 del siglo pasado), después de que asesinen a su esposo de clase alta, el cual le había abierto las puertas de la alta sociedad definitivamente.

    Actualmente no se concibe que una mujer de las peculiaridades de Mae West pudiera triunfar en el cine. Era pequeña (1´55 mts.) y disimulaba su escasa estatura con tacones de 15 cms., por lo que siempre llevaba atuendos hasta los pies, para que no se viera el artificio. Era muy llenita y aunque usaba unos corsés que apenas la dejaban respirar quedaba manifiesto su exceso de carnes. No era guapa, pero era muy provocativa y su forma de andar (motivada por los tacones) y su peculiar forma de cantar fueron copiadas por múltiples sucedáneas que no llegaron nunca a conseguir su particular prestigio.

    Fue una mujer extraordinariamente inteligente y prueba de ello es que prácticamente todas sus películas se basan en obras de teatro suyas y en guiones y textos confeccionados por ella misma. Fue tentada por la MGM, por la RKO y la Warner, pero se mantuvo mucho tiempo fiel a la Paramount.

    Ganaba los salarios más altos que se llegaron a pagar a las estrellas de cine de los años 30 y la visitaron en los estudios de rodaje desde sultanes hasta políticos, escritores como Noël Coward y hasta aristócratas ingleses que la invitaron para el Jubileo de George V, a quien envió un telegrama excusándose en el que le decía: “Lo siento, George-stop-Demasiado ocupada”.

    Supo burlar como nadie el código Hays gracias a las frases de doble intención y se rodeó en sus films de los galanes más famosos de su tiempo, desde George Raft hasta Cary Grant y Randolph Scott.

    En esta curiosa película figuraban varios españoles: el barcelonés Luis Alberni, con 170 films rodados en Hollywood); el cordobés Carlos Villarías (Villar en Méjico) que rodó películas en Holywood y Méjico, donde fue el Drácula (1931) de la versión española del film de Bela Lugosi, aparte de unos títulos rodados en España como “El escándalo”.

    Pero el actor más peculiar de este singular reparto fue el bajo cantante valenciano Andrés Perelló de Segurola (hijo de catalán y vasca, como Plácido Domingo) que realiza una colaboración en calidad del dandy que era. Este bajo fue el amigo más entrañable y secretario de Caruso y un triunfador en todos los teatros importantes de ópera (en el Met actuó casi en 400 representaciones) y estrenó varias óperas como “La fanciulla del West”. Fue aquél bajo que se quedó sin voz en “La Boheme” y Caruso cantó su “Vecchia zimarra” de espaldas al público, mientras Segurola movía los labios. Cuando se quedó ciego por un accidente, se dedicó a la enseñanza de canto y una de sus alumnas fue la actríz-cantante Deanna Durbin.

    M'agrada

  4. Cal afegir-segur que en Colbran ho sap i també altres concurrents- que a Mae West se li deu el descobriment d’un tal Archibald Leach, un escaient xicot anglès que va esdevenir famós amb el nom de Cary Grant. També és bona l’anècdota de la baralla que es va produir entre Mae Wst i Raquel Welch. En un moment donat, aquesta última va cridaar: ” Jo sóc actriu, ho saps, jo sóc actriu! ” Una Mae impetèrrita la va mirar somrient i li va contestar: “No t’amoïnis, nena. Jo també et guardaré el secret.”
    De moment no m’he atrevit a mirar el video de la Mae-Dalila. Quan penso que es tracta d’una de les meves àries preferides, sento un estrany temor.
    Salutacions a tots!

    M'agrada

  5. colbran

    Olympia, recuerdo muy bien esta frase de Mae West dirigida a Rachel Welch, durante el rodaje de “Myra Breckinridge”.

    Pero, lamento rectificarte respecto al descubrimiento de Cary Grant por parte de Mae West. La Paramount lo contrató en 1931, debido a sus éxitos teatrales como CANTANTE en varios musicales de Broadway: “Irene” (llevada posteriormente al cine con Anna Neagle”), “Music in May”, “Nina Rossa”, el gran éxito “Rio Rita” (que fue llevada al cine con Bebe Daniels y John Boles), “Street singer”, “The three musketeers” (la preciosa opereta de Rudolf Friml) y “Wonderful night”, entre otros títulos.

    El quería llamarse Cary Lockwood para el cine, pero la Paramount se lo cambió por Cary Grant. Lockwoods había varios y es el apellido que ostenta Gene Kelly en “Cantando bajo la lluvia”, film sobre esta época.

    Antes de ser requerido por Mae West para “She done him wrong” y “I´m no angel” (ambas de 1933), había intervenido en siete películas y un corto, trabajando al lado de Lili Damita (la esposa entonces de Gary Cooper), Thelma Todd (que murió asesinada en muy extrañas circunstancias), Carole Lombard, Sylvia Sidney en dos films, el último de los cuales fue “Madame Butterfly”, él hacía de Pinkerton, y es la película inmediatamente anterior a los dos films con la West), Tallulah Bankhead (la gran voz grave del teatro y el cine), Marlene Dietrich (la rival en popularidad y cachet de Mae West en la Paramount) y Nancy Carroll (prototipo de las “flapper girls”, las modernas del momento).

    Cuando Mae West lo consiguió como coprotagonista Cary Grant ya tenía una carrera muy bien orientada y era muy famoso, tanto que su relación particular con Randolph Scott (con quien también trabajó Mae West en 1936 en “Go West young man”) estuvo a punto de periclitar, por lo que la Paramount les obligó a vivir separados, aunque siguieran manteniendo su relación, pero obligándoles a buscar esposa.

    M'agrada

  6. colbran

    No había visionado todavía el video que nos ha facilitado Joaquim y al hacerlo he localizado al actor barcelonés Luis Alberni: es el maestro que toca el piano para Mae West, mientras ésta “calienta” la voz y luego le dice “Give me the A”, haciendo sonar el La del diapasón.
    Claro que quiero decir eso, pero a buen entendedor..,..De tanto en tanto un buen eufemismo queda muy literario…
    Lo que quiero decir en esa frase es que por su “relación particular” estuvo a punto de periclitar la carrera de Cary Grant, como también la de Randolph Scott.

    Mira lo que hace olvidarse de una preposición como “por”!

    M'agrada

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: